VERTECILOSIS

La verticilosis del olivo fue descrita por primera vez en Italia en 1946 y años después en zonas olivareras de Estados Unidos. Esta enfermedad no se diagnosticó en España hasta 1975, existiendo descripciones muy anteriores de ciertos síntomas que muy bien pudieran corresponder a la verticilosis. En la actualidad en España la verticilosis es la enfermedad del olivar más importante después del repilo, y probablemente es la que más preocupa a agricultor y técnicos, ya que no se vislumbran soluciones que permitan resolver de forma eficaz este problema. Solamente el empleo de variedades tolerantes en las nuevas plantaciones, y especialmente en las de riego, se presenta como solución eficaz.

En el momento actual son ya muchos miles de olivos los afectados por esta enfermedad en Andalucía, extendiéndose día a día las zonas afectadas por este problema. La difusión de la Verticilosis está asociada al establecimiento de nuevas plantaciones empleando variedades susceptibles; a la utilización de suelos infestados por el patógeno; y al empleo de material de vivero infestado y portador, en ocasiones, en la propia maceta, de suelo que contiene los esclerocios del hongo.

La transformación en regadío de una importante superficie cultivada secularmente en secano, ha sido otro de los detonantes para el desarrollo y expansión de la enfermedad.

SINTOMATOLOGÍA

Aunque los síntomas de la enfermedad no son siempre los mismos, se distinguen dos cuadros sintomatológicos diferentes: la muerte súbita, por lo que un pie o el árbol completo se seca totalmente y en un breve periodo de tiempo, incluidas ramas, ramitas, hojas, inflorescencias o frutos, lo que acontece principalmente en otoño y primavera; o el denominado decaimiento lento, síntoma caracterizado por la seca de ramas y ramitas finas, apareciendo la sintomatología a principio de la primavera.

Entre el final del invierno y principio de primavera las hojas de los olivos comienzan a ponerse amarillentas, y luego y en pocos días adquieren un color castaño y posteriormente se enrollan hacia adentro. Los tallos de los brotes y ramas afectadas suelen adquirir coloración púrpura (rojiza). Las ramas afectadas de los árboles jóvenes a veces pierden la hoja antes de morir. En otros casos, tanto en árboles jóvenes como adultos, las hojas secas pueden permanecer adheridas algunos meses a los tallos. Los árboles afectados muestran con frecuencia una coloración marrón oscura en el interior de los tallos y troncos, que cuando se cortan exudan una especie de líquido espeso de color oscuro y olor vinoso.

En primavera aparecen inflorescencias que se secan mientras que posteriormente permanecen largo tiempo adheridas a los brotes. Las hojas de los brotes afectados adquieren un color verde opaco y caen posteriormente, excepto las hojas situadas en el extremo. Generalmente los síntomas se manifiestan antes en las inflorescencias que en las hojas, seguidos de la muerte de los brotes afectados. La corteza de las ramas afectadas toma una coloración rojiza, y en ocasiones dentro de los tallos cuando se levanta la corteza se ve una coloración marrón oscura. Los síntomas avanzan durante el verano de manera que es frecuente la presencia de inflorescencias momificadas (secas), brotes y frutos secos junto con ramas y frutos verdes. En algunos casos los olivos parece que se recuperan, pudiendo volver a manifestar síntomas al año siguiente, incluso después de cortarlos.

A pesar de que la sintomatología es bastante típica en olivar, recomendamos que para un adecuado diagnóstico se recurra a los técnicos de las ATRIAs, y al Servicio de Sanidad Vegetal de la Provincia que mediante los correspondientes aislamientos realizará el diagnóstico oportuno, proponiendo asimismo una estrategia de actuación en cada caso particular.

LA ENFERMEDAD

La verticilosis está causada por el hongo Verticillium dahliae, que se reproduce asexualmente por medio de conidias y produce microesclerocios adaptados a soportar condiciones ambientales muy adversas. Gracias a ellos el hongo permanece en el suelo durante años, incluso en ausencia de plantas susceptibles, siendo las propias malas hierbas de hoja ancha, las que permiten mantener y aumentar las poblaciones de microesclerocios en el suelo. Cultivos como algodón, cártamo, girasol, remolacha y hortícolas (berenjena, patata, pimiento y tomate) son capaces de aumentar la cantidad de inoculo en el suelo, por lo que la proximidad de estos cultivos al olivar acaba ocasionando, lentamente, infestaciones y problemas a los árboles; y no digamos nada de los problemas que se plantean cuando se implanta el olivar en terrenos secularmente dedicadas a dichos cultivos.

Cuando los microesclerocios presentes en el suelo germinan produciendo hifas, estas penetran en las raíces del olivo, o por cualquier tipo de herida, especialmente por las que ocasional las labores.

Una vez en el xilema (vasos leñosos), el micelio formado produce conidias, que son transportadas a toda la planta por la corriente de savia ascendente.

Para complicar aún más si cabe el problema, existen diferentes razas de Verticillium que tienen diferente virulencia, existiendo además una diferente susceptibilidad de las variedades de olivo a las diferentes razas del patógeno, siendo las variedades tolerantes menos colonizadas por el hongo, especialmente la raíz, y el grado de colonización está relacionado con la severidad de los síntomas que se producen en la parte aérea del olivo. Cuando los síntomas alcanzan cierta severidad comienza la formación de microesclorocios, antes en el xilema, y finalmente en el resto de los tejidos. Las plantas enfermas se defolian y caen al suelo, y en las hojas se forman los microesclorocios, por lo que una vez que se descomponen los restos vegetales en el terreno, aquellos quedan libres, dispuestos para iniciar nuevas infestaciones.

El hongo se distribuye en el campo por movimiento del suelo infectado por arrastre de tierra, con los aperos de labranza, por el agua de riego, plantones infectados, macetas con suelo infestado, etc.

Desde estas líneas pedimos la prudencia de los agricultores a la hora de transportar material vegetal de unas zonas a otras, ya que en esta operación se podría transportar razas del patógeno mucho más virulentas, o introducir el patógeno en zonas "limpias".

CONTROL DE LA ENFERDEDAD. MEDIDAS PREVENTIVAS

Este hongo es muy difícil de controlar en olivar debido a diferentes razones:

Las medidas eficaces de control directo son casi inexistentes, solo son eficaces algunas medidas preventivas:

VISITA Y NO TE ARREPENTIRÁS

LOS SIGUIENTES PORTALES

EL FRACASO ESCOLAR, EL ACEITE Y EL CANTE

http://usuarios.lycos.es/fracasoescolar2

EL CANTE Y EL ACEITE

http://www.morente.es.mn

CÓRDOBA, ENFERMERA Y LUPUS

http://usuarios.lycos.es/aficionada1

SALOME EN LA COCINA

http://www.usuarios.lycos.es/salomeenlacocina

MI PRIMER TRABAJO

http://usuarios.lycos.es/miprimertrabajo