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TUBERCULOSIS DEL OLIVO |

Pseudomonas savastonoi
La tuberculosis está
producida por una bacteria del orden de las Eubacteriales. Se trata de una
alteración muy extendida en el olivar español y depende mucho de la sensibilidad
varietal, entre otras causas.
La bacteria penetra en el olivo a través de heridas producidas generalmente por
la poda, la recolección, el granizo o las heladas. Cuando se da alguna de estas
circunstancias o la combinación de ellas y una variedad es sensible, la bacteria
se extiende de un modo espectacular. La propagación se hace a través del agua de
lluvia, los roces de las ramas por el viento, o los instrumentos de poda,
principalmente.
A) DAÑOS.
La tuberculosis se
caracteriza por la aparición de tumores que en un principio son pequeños,
blandos, lisos y de color verde. Posteriormente se lignifican y endurecen
presentando una superficie irregular, rugosa y agrietada. Su tamaño, una vez
alcanzado el total desarrollo, es parecido al de una avellana, y pueden estar
aislados o muy próximos unos a otros.
Cuando el ataque es fuerte puede provocar el debilitamiento y secado de muchas
ramas atacadas, incluso el propio árbol. Los olivos atacados producen frutos de
muy mala calidad, poca cosecha y con frecuencia la oliva cae al suelo por falta
de nutrición. Los aceites obtenidos son de poco rendimiento y con sabores
extraños.
B) MEDIOS DE LUCHA.
Hay que tomar actitudes
preventivas, pues una vez instalada la bacteria en el olivar, resulta complicado
y caro eliminarla.
Para la recolección es preferible no utilizar medios traumáticos como el vareo,
que produce muchas heridas. Por orden de interés estaría el vibrador, cuando se
pueda, o el ordeño a mano ayudado de pequeños instrumentos no traumáticos.
Al efectuar la poda se deben dejar los olivos afectados para el final, evitando
transmitir la bacteria a los árboles sanos. Los instrumentos de poda deben
desinfectarse pasándolos por una llama o mediante su introducción en
disoluciones concentradas de sulfato ferroso.
No se debe utilizar material vegetal para multiplicación, de plantaciones
infectadas.
Un método eficaz es cortar y quemar en el mismo campo todas las ramas atacadas,
preferiblemente en tiempo seco puesto que la humedad favorece la infección
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